jueves, 16 de diciembre de 2010

Democracia ¿La mejor forma de gobierno?

La democracia nos lleva más de 2000 años atrás en la antigua Grecia, en el país en el que vivimos está impuesta esta forma de gobierno, se considera la mejor porque nos da la voz a todos, y todos valemos lo mismo, pero ¿Es esto lo mejor? No todos somos iguales, por lo que no es conveniente tener todos los votos el mismo peso. También hay otras 2 formas de gobierno que he querido destacar, la tiranía que daba poder ilimitado al tirano, por lo que él lo controlaba todo, esto siempre  lo hemos visto como algo malo, pero no necesariamente la tiranía es  mala, muchos tiranos han llevado civilizaciones a la hegemonía, por lo que es muy arriesgado que una sola persona gobierne, pero un buen tirano puede ser un gran gobernador, es el caso de Dionisio I tirano de Siracusa, que se impuso y llevó a su ciudad a la prosperidad. Y la tercera forma de gobierno que he querido destacar ha sido la aristocracia. La aristocracia es un termino medio, que consiste en que no todo el mundo tiene derecho a gobernar solo la gente que se califica de preparada para dicha tarea por lo que habría mucha gente que su voto no tendría peso como ladrones, vagabundos… Esta es una forma de que haya un poder popular pero en su justa medida.
He nombrado estas 3 formas de gobierno para poder debatir mejor mi conclusión. Hay un señor que es muy rico, ayuda a la gente, y siempre que ha tenido que hacer algo por su nación lo ha hecho y hay otro que es un asesino, va pintando la calle, quema los bosques y otras cosas, luego a la hora de votar ambos tienen el mismo peso en su voto pues se les trata como iguales lo cual lo considero de “injusto” pues el buen hombre debería tener mayor peso político por lo que ha hecho pero sin embargo en la democracia esto no ocurre si no que hay gente que no debería votar que solo traen desgracias y destrozan en el país y gente que hace que este se considere un buen país, por lo que hagámonos esta pregunta ¿Todos nuestros votos pesan lo mismo? Tal vez así vivamos en un mundo más justo que no es el mundo en el que todos somos iguales si no que todos somos lo que hacemos. Por lo comentado deduzco que la aristocracia es la forma mejor forma de gobierno. ¿Alguien opina lo contrario?



viernes, 10 de diciembre de 2010

¿Felicidad o justicia?

 La justicia y la igualdad siempre lo relacionamos con la felicidad pero uno por ser justo no es feliz, a parte hay que tener en cuenta que cada uno tiene una concepción distinta de la justicia, por ejemplo si te roban lo consideras una injusticia, pero el ladrón que roba puede decir: “robo porque tengo familia que alimentar y a ti te sobra el dinero” por lo que dificulta aun más la justicia. Cuando uno hace algo para  que considera  justo tampoco tiene porque ser feliz, excepto que uno se proponga como proyecto ser justo, porque cuando uno le da la comida a un mendigo, no siempre es feliz puede decir “¡Bah! Seguro que se lo gasta en vino” o “él lo necesitab más que yo” y también puede ser porque ser justo no te es be neficioso, un ejemplo que espero que no se califique de machista, es:
El hombre ¿Porque debe dar más derechos a la mujer si siendo justo el sale perjudicado? Realmente es una paradoja pues le das poder a alguien perdiéndolo tú lo cual dificulta la justicia e igualdad, y la justicia nunca es justa, es decir, la justicia esta hecha a medida de los ideales de la “sociedad” por lo que hay quien puede pensar “matar es bueno” pero como la mayoría de la sociedad opina lo contrario se considera una “locura” por lo que la justicia casi nunca va unida a la felicidad más que nada porque la justicia no es algo fijo e invariable si no que es fácilmente manipulable. Esto explica porque desde toda nuestra existencia hemos vivido en una sociedad injusta moldeada por la ignorancia. Lo que deducimos de esto es que el justo no siempre es feliz.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

La Felicidad

La felicidad, es un estado personal que se define como ideal. Yo considero 2 tipos de felicidad psicológicas, que son:

-Felicidad Ignorante: Es la felicidad que nos produce la ignorancia, al no saber nada más que lo que tu quieres saber, tu eres “perfecto” por lo que estás en felicidad gracias a que la ignorancia te ciega, por ello, la ignorancia no siempre es mala. Todos somos ignorantes pero cada uno en ciertos aspectos. Es feliz el que no reconoce su ignorancia porque nunca la reconoce, a diferencia de los ignorantes que son menos ignorantes pues reconocen su ignorancia. El problema de esta ignorancia es que es manipulable, es fácil influir en los que la buscan, por lo que con el fin de no reconocer su ignorancia, siguen a lo que llamamos “sociedad” luego la minoría que lo reconocen es la  que intentan cambiar a los demás, pero eso es salgo fuera de la psicología pues, si tu eres feliz sin reconocer tu ignorancia ¿Por qué reconocer la ignorancia? Este es el principal problema de nuestra sociedad.

-Felicidad Suprema: Esta es la felicidad que nos produce alcanzar un objetivo, un reto un “proyecto de vida” pues uno se reta a si mismo y al conseguirlo alcanza una felicidad muy diferente a la ignorancia pues la consigue con su esfuerzo. Si por ejemplo yo me propongo ganar un partido de tenis, si lo consigo alcanzo temporalmente la felicidad suprema, esta es la felicidad que se deberíamos seguir, pues un proyecto de vida ayuda a las personas a mejorar, cuando en el ejemplo dado gané el partido de tenis, mejoré física pero sobre todo psicológicamente, pues si siempre tienes un objetivo te esfuerzas por el y luego al conseguirlo recibes una felicidad superior a la ignorante, pero temporal, pues su objetivo es que una vez alcanzada intentar volver a conseguirla con un nuevo reto. No puedes conformarte con alcanzar un objetivo y punto, porque luego serás infeliz, tras darte cuenta de que esa sensación de felicidad se desvanece.

Lo que podemos concluir de estas clases de felicidad, es que la ignorancia no es mala ni buena, si no que hay que saber vivir con ella, pero sin vivir de ella. Alcanzar un proyecto de vida nos da la felicidad  suprema que se considera la mejor felicidad, pues es la que te provoca a continuar en busca de ese estado óptimo.